Según el relevamiento de la Asociación Hotelera y Gastronómica de Villa Carlos Paz correspondiente a julio, el turismo de cercanía sigue siendo el principal motor de la demanda. Se advierte sobre el impacto en la rentabilidad y el impacto del alojamiento informal.

La Asociación Hotelera y Gastronómica de Villa Carlos Paz (ASHOGA), entidad adherida a FEHGRA, presentó su informe final sobre el desarrollo de la temporada invernal 2025, que abarcó las cuatro semanas de julio. El relevamiento fue realizado por el Departamento de Estadísticas y Censo de la entidad, con datos aportados por establecimientos hoteleros socios y no socios.
Datos
Durante la primera semana (5 al 11 de julio), la ocupación promedio fue del 34,70 %, alcanzando su punto más alto en la segunda semana (12 al 18 de julio), con un 54,50 %. En la tercera semana (19 al 25 de julio) se registró un 42,40 %, y la última semana (26 de julio al 1 de agosto) cerró con un 33,30 %.
En comparación con los valores de 2024, las ocupaciones por semana
fueron: 45,30 % (primera), 65,46 % (segunda) y 38,90 % (tercera). El informe refleja una tendencia oscilante y una baja general en la actividad hotelera, con excepción de la tercera semana, que mostró una leve mejora interanual.
ASHOGA destacó que, al igual que en años anteriores, el turismo de cercanía fue el principal impulsor de la demanda, con decisiones de viaje espontáneas, reservas de último momento y estancias breves de entre 2 y 3 noches. El flujo turístico se concentró en los fines de semana largos, especialmente entre jueves y domingo.
La preferencia se inclinó hacia establecimientos de mayor categoría, con servicios diferenciadores como pileta climatizada, planes de financiación y buena relación precio-servicio. También se observó una significativa presencia de grupos organizados por agencias de viajes, concentrados en los picos de ocupación.
Desafíos
En un contexto económico desafiante, con aumentos constantes en los costos operativos —especialmente en servicios públicos e impuestos—, muchos hoteles mantuvieron tarifas similares o incluso menores que las de la temporada de verano anterior. Esta situación, sumada a una inflación persistente, genera presión sobre la rentabilidad del sector formal.
Uno de los puntos más preocupantes para el empresariado local es el avance del alojamiento informal, que compite en condiciones desiguales y afecta especialmente a los establecimientos de menor categoría, varios de los cuales enfrentan hoy un riesgo real de discontinuidad.
Desde ASHOGA se valoró especialmente el esfuerzo y compromiso de los empresarios locales, que, a pesar del escenario adverso, continúan apostando por la calidad, la hospitalidad y la profesionalización. En este sentido, se reafirmó la importancia de seguir trabajando en conjunto con FEHGRA, el municipio y los distintos niveles de gobierno para construir políticas públicas que fortalezcan la competitividad, la formalidad y el desarrollo sostenible del sector.