Las autoridades de la Federación despiden con pesar su Presidente Honorario, y reconocen su impecable labor en pos del desarrollo de la hotelería y la gastronomía argentina.
Presidente de FEHGRA entre 1986 y 1988, Manuel Sarria tuvo una comprometida trayectoria en la dirigencia empresaria del sector, con posiciones importantes, entre las que se cuenta la presidencia de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Café (AHRCC) de la Ciudad de Buenos Aires, de 1984 hasta 1988. Por mandato de la Asamblea de FEHGRA, su trabajo fue reconocido con la mención de Presidente Honorario. Su marca personal en la labor dirigencial fue su ductilidad para escuchar y armar equipos con la meta de alcanzar el objetivo común.
Oriundo de Galicia, España, Manual Sarria llegó a la Argentina en busca de mejores oportunidades y enseguida se empleó en el sector. A fuerza de trabajo y dedicación, llegó a ser encargado del turno de tarde de la prestigiosa confitería Los Dos Chinos, y con el tiempo se convirtió en Presidente de la sociedad.
Ya retirado de su trabajo, decidió escribir un libro que incluye relatos de viajes, testimonios, anécdotas, experiencias, sueños, fracasos y menciones para sus amigos dilectos. La presentación de “Relatos de mi Vida: un Hombre de Trabajo” se llevó a cabo en la sede de la Federación en 2009. En este acto, dijo: “Después de una vida verdaderamente muy activa especialmente en la parte laboral, hace tres años me retiré de mis actividades. Entonces tuve el atrevimiento de pensar que era posible escribir un libro en donde contara mis orígenes muy humildes en una aldea remota de Galicia, la llegada a este país maravilloso que me abrió las puertas, y que me dio la posibilidad de crecer y de destacarme en algunas áreas, aunque no por mérito mío sino porque siempre estuve muy bien acompañado”. Y entonces mencionó a dirigentes empresarios porteños y del interior del país con los que trabajó sin descanso por el crecimiento de la actividad. Y agregó: “También quiero decirles que cuando pensaba en qué les diría en esta presentación y meditando sobre esta especie de discurso, me miré las manos… y se me ocurrió expresarles que estas manos, que escribieron este libro, con las que trabajé muchísimo, siempre estuvieron limpias… y esto es algo que quería manifestarles hoy a ustedes, mi familia y amigos”.
En su libro hace tres recomendaciones para futuros dirigentes: “Honradez, Trabajo e Instrucción. Con estos tres poderosos componentes es casi imposible fracasar”.
Las autoridades de la Federación acompañan con hondo pesar a su familia y amigos en este doloroso momento.